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Contrato de Compraventa de Apartamento en Propiedad Horizontal Colombia

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Key takeaways

La compraventa de un apartamento en propiedad horizontal es el contrato mediante el cual el vendedor transfiere la titularidad de una unidad privada —junto con los derechos sobre los bienes comunes del edificio— a cambio de un precio en dinero. En Colombia, la operación articula el Código Civil, la Ley 675 de 2001 sobre Régimen de Propiedad Horizontal y la normativa notarial y registral vigente, por lo que cualquier comprador o vendedor debe conocer su estructura antes de firmar.

Legal basis: Ley 675 de 2001 (Regimen de Propiedad Horizontal); Codigo Civil art. 1857; Ley 1579 de 2012; Decreto 960 de 1970

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Qué es un contrato de compraventa de apartamento en propiedad horizontal

El contrato de compraventa está definido en el artículo 1849 del Código Civil como aquel en que una parte se obliga a dar una cosa y la otra a pagarla en dinero. Cuando el objeto es un apartamento sometido al régimen de propiedad horizontal, la operación adquiere una capa adicional: el adquirente no compra solo la unidad privada, sino también una alícuota de los bienes comunes del conjunto residencial, tal como lo regula la Ley 675 de 2001.

La Ley 675 de 2001 establece que la propiedad horizontal como persona jurídica surge desde el momento del registro del reglamento de propiedad horizontal en la Oficina de Registro de Instrumentos Públicos. Cada unidad privada constituye un bien independiente, con matrícula inmobiliaria propia, folio de matrícula separado y coeficiente de copropiedad sobre las zonas comunes. Al comprar un apartamento, el comprador hereda tanto los derechos sobre las áreas privadas como las obligaciones derivadas del reglamento de propiedad horizontal.

El instrumento que perfecciona la transferencia es la escritura pública, cuyo otorgamiento se rige por el Decreto 960 de 1970, norma orgánica del Notariado en Colombia. Sin la escritura y sin el registro en la Oficina de Registro de Instrumentos Públicos, la propiedad no se transmite legalmente: el contrato privado genera obligaciones entre las partes, pero no oponibilidad frente a terceros.

Cuándo se necesita este contrato

El documento resulta indispensable en todas las situaciones en que se transfiera la titularidad de una unidad sometida a propiedad horizontal, entre ellas:

  • Compraventa directa entre particulares, sea entre personas naturales o jurídicas.
  • Adquisición de apartamento en planos o en construcción, con o sin desembolso de crédito hipotecario.
  • Compraventa dentro de proceso de sucesión, en la que los herederos enajenan el inmueble adjudicado.
  • Liquidación de sociedad conyugal o de hecho, cuando uno de los cónyuges adquiere la cuota del otro.
  • Adquisición financiada por una entidad bancaria mediante leasing habitacional o crédito constructor.

En todos estos casos, el Contrato de Compraventa de Apartamento en Propiedad Horizontal Colombia disponible de forma gratuita permite estructurar el acuerdo privado previo a la escritura pública, recogiendo los términos negociados antes de acudir a notaría.

Cláusulas esenciales del contrato

Un contrato sólido debe contener, como mínimo, los siguientes elementos:

Identificación plena de las partes. Nombre completo, número de identificación, estado civil y domicilio del vendedor y del comprador. Si el vendedor está casado, la Ley 675 de 2001 y el régimen de sociedad conyugal pueden exigir la concurrencia del cónyuge o compañero permanente para disponer del bien familiar.

Descripción del inmueble. Número de matrícula inmobiliaria, número de unidad privada, piso, torre (si aplica), área privada y área de participación en bienes comunes conforme al reglamento de propiedad horizontal. La Ley 675 de 2001 hace obligatoria la mención del coeficiente de copropiedad porque de él derivan las cuotas de administración y el peso del voto en asamblea.

Precio y forma de pago. El precio debe expresarse en moneda legal colombiana. El contrato debe detallar si el pago es de contado, por instalamentos o mediante crédito hipotecario, señalando la entidad financiera y el monto del crédito cuando corresponda.

Estado de paz y salvo con la administración. La Ley 675 de 2001 dispone que las cuotas de administración ordinarias y extraordinarias constituyen obligaciones propter rem, es decir, siguen al inmueble y no a la persona. El vendedor debe entregar paz y salvo expedido por el administrador del conjunto, certificando que la unidad no tiene deudas pendientes con la propiedad horizontal. Sin ese documento, el comprador asume las deudas pasadas.

Entrega del inmueble. Fecha de entrega material, inventario de mejoras y muebles incluidos, y constancia del estado del apartamento. Es recomendable hacer una diligencia de entrega formal con acta firmada.

Gastos notariales y de registro. La práctica usual distribuye los gastos notariales entre las partes según lo pactado; los gastos de registro, conforme a la Ley 1579 de 2012 que rige el sistema registral inmobiliario, recaen en quien tiene interés en el registro, aunque las partes pueden acordar otra distribución.

Cláusula de saneamiento por evicción y vicios ocultos. El régimen de compraventa del Código Civil incluye las garantías de saneamiento (artículos 1893 y siguientes): si el bien tiene vicios ocultos o cargas no declaradas, el vendedor responde. El contrato debe reproducir o ampliar esta garantía de forma expresa.

Sometimiento al reglamento de propiedad horizontal. El comprador debe declarar que conoce y acepta el reglamento de propiedad horizontal del conjunto, pues la Ley 675 de 2001 le impone esa obligación desde el momento de la adquisición.

Cómo diligenciar el contrato

El proceso tiene dos fases diferenciadas: el contrato privado y la escritura pública.

Fase 1: Contrato de promesa o contrato privado de compraventa. Las partes redactan el acuerdo, consignan los términos pactados y lo suscriben. En este momento conviene solicitar el certificado de tradición y libertad del inmueble ante la Oficina de Registro de Instrumentos Públicos para verificar que el vendedor es el titular registrado, que no existen hipotecas, embargos, valorizaciones o limitaciones al dominio. También es el momento de solicitar el paz y salvo de la administración y los recibos de servicios públicos al día.

Fase 2: Escritura pública y registro. Conforme al Decreto 960 de 1970, el contrato de compraventa de bien inmueble debe otorgarse mediante escritura pública ante notario. El notario da fe de la identidad de las partes, la capacidad para contratar y la voluntad libre de los comparecientes. Una vez firmada la escritura, el comprador o quien tenga interés debe radicarla en la Oficina de Registro de Instrumentos Públicos para que opere la tradición del derecho real de dominio, según lo exige la Ley 1579 de 2012.

En operaciones con crédito hipotecario, la entidad financiera suele exigir que la escritura de compraventa y la de constitución de hipoteca se eleven de forma simultánea ante el mismo notario, lo que simplifica el trámite pero requiere coordinación previa con el banco.

Errores frecuentes al comprar un apartamento en propiedad horizontal

No verificar el paz y salvo de administración. Muchos compradores omiten exigir este documento y terminan respondiendo por deudas de cuotas de administración, multas o reparaciones extraordinarias que el vendedor dejó pendientes. La Ley 675 de 2001 es clara: la obligación sigue al bien.

Firmar el contrato privado sin revisar el certificado de tradición. Comprometerse con un inmueble que tiene embargo, hipoteca no cancelada o medida cautelar es un riesgo evitable. El certificado de tradición y libertad, expedido por la Oficina de Registro de Instrumentos Públicos, es la primera consulta que debe hacerse.

Desconocer el reglamento de propiedad horizontal. Cada conjunto tiene restricciones propias: mascotas, uso comercial de la unidad, arrendamientos por plataformas digitales, remodelaciones. Quien no lee el reglamento antes de comprar puede llevarse sorpresas costosas. La Ley 675 de 2001 le da al reglamento fuerza vinculante para todos los copropietarios.

No incluir el inventario de mejoras. Cocinas integrales, closets, equipos de aire acondicionado: si no quedan consignados en el contrato, el vendedor puede retirarlos antes de la entrega sin incurrir en incumplimiento.

Confundir el área privada con el área construida total. Los anuncios de venta frecuentemente incluyen el área de balcones, terrazas o parqueaderos en la cifra del apartamento. El contrato debe referenciar el área privada que consta en el reglamento de propiedad horizontal y en los planos aprobados, no la cifra publicitaria.

No aclarar quién asume los gastos notariales y de registro. La Ley 1579 de 2012 establece una base legal, pero las partes pueden acordar una distribución diferente. Si el contrato guarda silencio, surgen disputas al momento de la firma.

Omitir la cláusula de penalidad por incumplimiento. Un contrato privado sin cláusula penal no carece de remedio, pero la ausencia de una sanción acordada hace más onerosa la reclamación judicial en caso de que una de las partes se eche atrás.

Conocer estas reglas y documentarlas bien desde el primer borrador es la diferencia entre un cierre tranquilo y un litigio prolongado. La estructura correcta del contrato privado es el mejor seguro antes de llegar a notaría.

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